07 mayo, 2010

Es allí donde te das cuenta...

¿Por qué buscas en la oscuridad aquel consuelo, si sabes que debajo de toda capa de humo no hay eso?¿Por qué insistes en buscar debajo de todos los escombros que el tifón mas poderoso puede dejar? ¿Por qué eres terco?

Te buscaba entre la multitud, viendo que fácil aquel punto robusto eras tú, aquel punto flaco, o quizás aquel ser extraño de pelo largo o tal vez la gordita que pasaba. Me aferraba a tu mirada pensando que correrías a saludarme, porque nos habíamos encontrado. De nuevo juntos- decía yo, de nuevo a la deriva de una nueva aventura, yo mero guardián y tú al mando, tú dirigiendo y yo orientándote hacia aquello que ni tú y yo sabemos.

Qué pasa si nunca apareces, si me quedaba mirando el horizonte y tú buscando mi atención mientras mi mirada perdida no te encontraba. Podía decir que no me ayudaba a encontrarte. No, no eras la gordita, muchos menos el de pelo extraño, entonces ¿Quién eras? Vendrá por la espalda o puede ser por el frente, quizás por el este, o de cualquier lugar. No eres predestinado- eso sí me dije, pero de nuevo estaba equivocado

Bruto, así me quiero, bruto porque no veo lo que debo ver, porque mi mirada se cegaba sola y por gusto, bruto porque creo que tú ya te habías dado cuenta de mí. Bruto porque sé que dentro de aquel desconocido que fuiste, hubo cierto picazón por mi cuidado, sé que por más que no lo haya escuchado, tu mirada ahora indiscutible me revela aquello que busqué tanto.

Me mandas un correo electrónico, nos hablamos, vacilamos, compartimos, te agregué a una red social, es más, ahí supe más de ti. Salimos a donde se te antojaba, de la noche a la mañana, ya no fuimos dos, sino 6, risas y carcajadas nos acompañaron,pronto esos 6 se fueron perdiendo en el camino, pero tuve suerte que de esos 6, uno se quedara relativamente cerca, a pasos, a voces, a oraciones.


No hay comentarios: