29 abril, 2010

Razones por las que lo canso, lo aburro y...

La maleta, el teléfono celular, los controles remotos, el colgador, cuadernos, libros, hojas, separatas, reloj, etc. Todo, pero todo eso, en la mesa de él. Sé que es un caos aquel lugar, sé que algo parecido es "eso". "¿Por qué no pones las cosas en tu mesa?, lo repito una ves no más. Mejor lo dejo en tu cama ¿quieres? Me aburres, siempre esperas de mi ¿no? Le voy a decir a..." Sé que es agotador, eso también lo sé. "Tú estudias letras, así que no te hagas líos innecesarios ¿es que no me entiendes?" Te entiendo perfectamente, aunque aveces me dan ganas de enojarte más de lo necesario, pero no hay motivo alguno, sólo mi intolerancia. "Duérmete, tápate y no molestes. ¿Ya arreglaste tus cosas? Limpia todo de una vez" - Ya limpié el desorden, te dejé las cosas en su lugar, no te preocupes, ya me estoy durmiendo, sólo que no tengo sueño ¿Qué ilógico no? Descuida todo está en orden. "No te pongas mi ropa, eso es mío, ordena el cuarto, hoy te toca la limpieza de la pieza, apúrate, llámame por mi nombre" Ya dejé tu ropa colgada en el ropero, no la tocaré, eso espero, hoy lavé las medias, ¿Por qué no te puedo llamar...? "Saca la plata necesaria, ahí está la tarjeta, no te olvides, me voy a estudiar, tienes que comprar algunas cosas, te dejé la lista pegada en la pantalla del televisor" No sólo estaba en la pantalla, lo encontré en el espejo, en los controles, en el camarote, en la puerta, en mi mesa; hasta te acabaste los post-its de tanto escribir, estabas apurado, lo noté por tu letra, estaba algo corrida no tan atendible que tuve que traducir.¿Por qué tantas notas? ¿Acaso dudas de mí "¿Llamaron? Vete pues, claro sólo sales, pero avisa eh". Llegaste a preocuparte, me llamaste, que curioso, diría que eso nunca hubiese pasado por tu mente ¿Alguien te pidió que lo hicieras? ¿que cosas no? Bueno otra vez llega la noche y me mandas a dormir, no te veo todo el día pero sólo espero que todo vaya bien. ¿Por qué lloraste en tus sueños? olvídalo, fue ilusión mía y mi no poder dormir. Estos días me levanto y ya no te veo en tu cama, creo que ni tu salto escucho, sólo miro el reloj y creo que estás en alguna clase, espero, salgo, pienso, duermo y otra vez todo empieza. ¿Por qué no te puedo decir hermano?

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