21 junio, 2010


Encuentros, risas, interesante ¿no?

Que gracioso es ver cuantas vueltas puedes dar y una vez mareado tu estabilidad es un desastre, luego todos se ríen de ti y tu sientes un pequeño vértigo; es ahí donde alguien te coge te recuesta y se ríe suavemente y te dice ya relájate o quédate quieto un momentito. Así era cuando estábamos en el carrusel o cuando jugábamos a la ronda con nuestros amigos, aquella imagen materna la tomaba nuestra miss del nido. Pero aquella sensación también la experimentas cuando te pasas de copas y cuando aquella sonrisa simplemente significa que fuiste idiota y ahora pasas un gran papelón, entonces ya no habrá alguien quien se ría con dulzura y te diga que todo pasará y te acomode y te cuide. ¿o si?

Fue así como mi ello se revelaba por dentro y mi yo buscaba su control, ¿Es que así funcionan las cosas no Freud? aquel control que reinaba mientras todos se reían, jugaban y no se preocupaban por el tic-tac del reloj. Sólo se fijaron si había comida, si el baño estaba desierto porque una bomba podía estallar en cuestión de minutos, fue así como aquella sonrisa apareció y como todos se quedaron callados a la espera de una pronta mejoría. Ahora espero buscar esa sonrisa de nuevo, no por parte de mi súper-yo dominante, sino por el tuyo.

Fue esta búsqueda la que me planteaba ciertas opciones, me sentía cómodo y aún siento esa conexión como si fueras aquella persona con quien jugaba en el patio de uvas. Siento esa comodidad de contar todo, de poder reírme y ser ocurrente con naturalidad, no importa si sea ilógico para ella porque ¿Quién rompería su caparazón ante alguien que aparece en 1/32 de su vida? Ella plantea cosas incoherentes pero dejo que me acompañe en esta búsqueda con aquel individuo. Es curioso que me sienta como en casa porque ese lugar está muy lejos, y mi poco conocimiento ya se está volviendo al olvido, es curioso que cuando me ría te rías, cuando pensé que me juzgarías me levantaste, es increíble que te pueda considerar de la familia en tan poco tiempo, es más imaginable que nos encontremos y que el contexto sea manipulado por las palabras, no importa si es el salón o el patio o la calle; más aun en la misa o las clases, el silencio también lo transformaba.

Entonces ella es un simple espectador de aquella búsqueda y estoy segura que ella querrá formar parte de esa aventura en la que la sonrisa dulce sea la protagonista. Mientras que yo y ella jueces del show, al que tu asististe; pero no quiero que sea un casting, porque ya sé quien es el ganador, no es trampa, simplemente el juego de la ronda ya terminó.


1 comentario:

Fiio.Oreo (: dijo...

Genial!

Simplemente me encantó la comparación que hiciste entre un niño pequeño, y un joven al hace papelones al estar ebrio, la distinción que hiciste de las sonrisas fue muy buena (: